GUERRA RUSIA - UCRANIA

Ataque con misiles hipersónicos deja Kiev en llamas: 5 muertos y 5 heridos por el momento

En un ataque sin precedentes, imposible de frenar, Rusia está diezmando Kiev desde la distancia.

Bomberos tratando de frenar las llamas en Kiev.
Bomberos tratando de frenar las llamas en Kiev.Créditos: AFP
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En la capital de Ucrania y varias de sus grandes ciudades se ha producido el mayor ataque combinado de misiles en la historia, incluyendo armas hipersónicas, según informa el experto militar Taras Chmut. La defensa antiaérea ucraniana logró interceptar varios misiles Kinzhal, marcando un hecho sin precedentes en la historia militar moderna. En las redes sociales, se destacó la singularidad de este evento, señalando que ningún país había enfrentado ni repelido un ataque de esta magnitud.

El ataque ha causado daños significativos en diversas áreas urbanas. Edificios de apartamentos cercanos a la estación central han sido gravemente afectados, con grandes destrucciones en sus estructuras y escombros dispersos alrededor, incluyendo objetos personales y domésticos en Kiev.

El Ministerio de Defensa de Rusia ha declarado que el propósito de su reciente ataque era dirigido a objetivos específicos en Ucrania, incluyendo instalaciones del sector militar-industrial, depósitos de misiles y municiones, y aeronaves proporcionadas por países occidentales. Los militares rusos afirmaron que "el ataque alcanzó su objetivo. Todos los blancos fueron impactados con éxito".

En el transcurso de los últimos cinco días, Rusia ha efectuado el lanzamiento de al menos 500 misiles y drones sobre territorio ucraniano. Mientras algunos analistas interpretan estos ataques como una respuesta a la destrucción del buque de desembarco "Novocherkassk" de la Flota del Mar Negro por parte de Ucrania, otros sugieren que podría tratarse de una estrategia premeditada. La cantidad de misiles utilizados y la coordinación de los ataques indican que Rusia probablemente había planeado esta operación con antelación.

La noche del martes, la capital de Ucrania se fue a la cama bajo la sombría posibilidad de que algunos de sus habitantes no despertaran al día siguiente.