MUERTE DE LA REINA ISABEL II

La complicada relación entre Isabel II con su hijo Carlos, considerado "el menos favorito"

La historia familiar de los Windsor dista de ser perfecta: tratos distantes, favoritismos y desplantes tiñeron de un color oscuro su día a día.

Una especialista asegura que la relación de Isabel y Carlos era más bien de 'monarca y súbdito'.
Una especialista asegura que la relación de Isabel y Carlos era más bien de "monarca y súbdito".
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Escrito en INTERNACIONAL el

Fallecida el pasado jueves, Isabel II tuvo su cuota de problemas familiares hasta el fin de su vida. El más notorio ha sido la complicada relación que tuvo con su primogénito, el ahora rey del Reino Unido, Carlos III.

De hecho, fue el hijo de Isabel II, Andrés, considerado su preferido, quien ensombreció sus últimos años de reinado por una acusación en Nueva York de agresión sexual a una menor en el marco de su amistad con el millonario difunto Jeffrey Epstein.

Sin embargo, con Carlos la relación fue distante desde el momento en que nació en 1948, cuando la monarca tenía 22 años. Entonces todavía era princesa, heredera de la Corona, pero partía a veces durante meses para estar con su esposo Felipe, oficial de marina estacionado en Malta, o para giras en el extranjero.

Carlos y Ana (nacida dos años después) se quedaban con sus niñeras e institutrices, como le había pasado a Isabel en su infancia.

La infancia de Carlos y la distancia de su madre

La niñera de Carlos era "muy autoritaria", explica a la agencia AFP Penny Junor, experta de la monarquía.

"La princesa era joven y la niñera se hizo cargo". Isabel "esperaba que la niñera le trajera a Carlos media hora durante la hora del té".

Para esta experta, no hay "ninguna duda" de que la reina amaba a su familia. Pero estaba muy ocupada con sus funciones y "no era muy expresiva".

En fotografías y videos antiguos se puede ver a la soberana sonriente posando con Carlos o agitando un sonajero para el príncipe Andrés, nacido 11 años después del primogénito. Pero no se aprecia ternura.

Foto oficial de la monarca presentando a su primogénito Charles en 1948.

Cuando el pequeño Carlos, de 5 años, se reencuentra con sus padres que vuelven de una gira de varios meses por la Commonwealth, la reina solamente le tiende la mano. "Era más distante que indiferente", dirá más tarde el príncipe de Gales en una biografía autorizada.

"Si hubiera sido un caballo o un perro, hubieran sido mucho más cercanos", dice Penny Junor a propósito de Carlos, un niño sensible y torpe, y su madre, que adoraba los corgis y los caballos.

La relación con Carlos es todavía más complicada al ser heredero del trono. Su destino depende de la muerte de su madre. "Siempre ha adorado a su madre, la ha puesto en un pedestal. Pero no es una relación madre-hijo, es más bien una relación monarca-súbdito", dice Penny Junor.

Con sus dos hijos más jóvenes, Andrés y Eduardo, nacidos cuando tenía 33 y 37 años, la reina mantendrá una relación más distendida, incluso apartándose de sus obligaciones durante unos meses después de dar a luz.

Los fallecidos reyes Isabel y Felipe junto a sus cuatro hijos.

El disgusto del divorcio y la relación con la nueva esposa de Carlos

En 1992, tres de los hijo de Isabel se separaron de sus parejas: Ana se divorcia de Mark Phillips, Carlos se separa de Diana tras un matrimonio desastroso y Andrés de Sarah Ferguson. Un "annus horribilis" dijo la soberana.

Durante años, Isabel rechazará la idea de un nuevo matrimonio de Carlos con Camila Parker, su amor y su amante de largo tiempo. De hecho, no acudió a su boda civil en 2005, aunque organizó una recepción en el castillo de Windsor.

La relación entre Isabel y Camila no empezó con el pie derecho. Aunque a raíz de su affaire con el príncipe Camilla estuvo vetada en palacio durante años, sí era bien recibida durante su matrimonio con su primer marido, el brigadier del ejército británico Andrew Parker Bowles, novio durante un tiempo de la princesa Ana.

Según la cadena BBC, Isabel II incluso negaba la existencia de Camila, y ni siquiera cuando la muerte de la princesa Diana en 1997 allanó la posibilidad de que la pareja formalizara su relación, la reina levantó el veto a la duquesa de Cornualles.

Carlos, ahora rey, junto a Camila, reina consorte.

En 1998, la reina Isabel II y el duque de Edimburgo rechazaron asistir a la fiesta que el príncipe Carlos dio en Highgrove House para celebrar que cumplía 50 años, ya que Camilla Parker Bowles se encontraba entre entre los invitados de su hijo. Ese mismo año, la reina incluso se refirió a su futura nuera como “esa mujer perversa”.

Sin embargo, el paso de los años limó las asperezas entre ambas y en 2007, por ejemplo, ambas mujeres protagonizaron su primer acto público conjunto, mientras que en 2012 la reina escogió a Camila como su acompañante en la carroza real del desfile por su Jubileo de Diamante.

Isabel y Camila se mostraron juntas en 2012.

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