ALIMENTACIÓN SALUDABLE

La dieta española milagrosa que reduce el riesgo de diabetes tipo 2

Al parecer, la dieta mediterránea hace verdaderos milagros en la salud de las personas. Y no es ningún secreto, ya que combina sabor y propiedades muy benéficas.

El aceite de oliva es parte de esta particular y conocida dieta.
El aceite de oliva es parte de esta particular y conocida dieta.Créditos: iStock
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Los investigadores han desarrollado una novedosa forma de detectar si una persona sigue una dieta mediterránea mediante un análisis de sangre y, aplicando este método, han demostrado que esta dieta se asocia a un menor riesgo de diabetes tipo 2, según publican en la revista de acceso abierto 'PLOS Medicine'.

La dieta mediterránea es una forma de alimentación basada en las cocinas tradicionales de Grecia, Italia y otros países que bordean el mar Mediterráneo, incluida España, que se basa en los ingredientes propios de la agricultura local de estos países con clima mediterráneo

Así, los alimentos de origen vegetal, como cereales integrales, verduras, legumbres, frutas, frutos secos, semillas, hierbas y especias, son la base de la dieta. El aceite de oliva es la principal fuente de grasa agregada y se incluyen en esta dieta -aunque con moderación- el pescado, los mariscos, los lácteos y la carne de aves. 

Investigaciones anteriores han demostrado que las personas que declaran seguir una dieta mediterránea tienen un riesgo ligeramente menor de padecer diabetes de tipo 2, pero la subjetividad de la autoevaluación de la dieta mediterránea es un factor determinante, ya que hace que esa relación sea incierta.

La dieta mediterránea convierte a España en un país saludable.

¿Cómo se desarrolló este estudio?

Jakub Sobiecki, de la Universidad de Cambridge (Reino Unido), y sus colegas desarrollaron un nuevo indicador de la dieta mediterránea basado en biomarcadores que incorpora los niveles de determinadas moléculas en sangre.

En primer lugar, los investigadores identificaron que los niveles en sangre de 24 ácidos grasos y 5 carotenoides podían aplicarse para predecir si los participantes de un ensayo clínico de 128 personas seguían una dieta mediterránea. Los niveles de estas moléculas en la sangre de una persona se utilizaron para calcular una puntuación de biomarcadores, que los investigadores utilizaron como medida del grado en que seguían una dieta mediterránea.

A continuación, los investigadores aplicaron la puntuación de biomarcadores en un estudio de 340.234 personas residentes en ocho países europeos, de las cuales 9.453 desarrollaron diabetes tipo 2 durante el seguimiento y se les midieron los biomarcadores pertinentes.

Al compararlos con 12.749 participantes que seguían sin padecer diabetes de tipo 2, los investigadores descubrieron que las personas cuya puntuación de biomarcadores indicaba una mayor adherencia a una dieta mediterránea tenían menos probabilidades de desarrollar diabetes de tipo 2.

La diabetes tipo 2 requiere ser controlada constantemente.

A modo de comparación, los investigadores también pidieron a los participantes que informaran de su dieta. Comprobaron que el uso de la puntuación del biomarcador identificaba un vínculo más fuerte entre la dieta mediterránea y la reducción del riesgo de diabetes de tipo 2 que cuando se utilizaba el autoinforme. Este hallazgo sugiere que los estudios anteriores basados en autoinformes pueden haber subestimado la asociación.

Basándose en estos resultados, los investigadores sostienen que incluso una modesta mejora en el cumplimiento de la dieta mediterránea podría reducir significativamente la incidencia de la diabetes de tipo 2, pero también advierten de que serán necesarias más investigaciones para confirmar y ampliar estos nuevos hallazgos.